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POR:RENATO ORTE GALUÈ

POR:RENATO ORTE GALUÈ

TAILANDIA, EL REINO DE LA BUENA COCINA

Tailandia cuenta con una extensa oferta gastronómica, desde las típicas zonas donde disfrutar de la mejor comida callejera o street food a una precios muy asequibles, a los mejores y más reputados restaurantes a nivel mundial.

¿Un país cuyos límites se asemejan a la cabeza de un elefante? Pues sí, basta que uses tu imaginación para identificar sus contornos en el mapa del Reino de Siam o Tailandia, como se le llama a este país desde 1949. Y, de hecho, cuando llegas a Bangkok, su capital, no será inusual ver elefantes en torno a sus mercados. Son para los tailandeses, animales sagrados. Pero si hay algo que te llegará más que a tus ojos, será a tu sentido del olfato: las calles de toda Tailandia huelen a una de las cocinas más difundidas de Asia (detrás de la china, por supuesto), y los más singulares platos son preparados allí, frente a ti. Es en las calles o en canoas que navegan por sus canales y ríos, donde se expresa el arte culinario nacido de lo más profundo de esta cultura. Y te lo comes ahí mismo, disfrutando de las mejoradas condiciones higiénicas que se han impuesto para proteger esta nueva tendencia: comer en la calle o lo que se conoce como street food.
Pero vamos a los sabores para saber de qué hablamos cuando decimos comida Thai, ya sea en las calles o en los más refinados restaurantes. Se trata de cinco sabores claves: el picante, que domina en la culinaria de las cuatro regiones principales de este inusual país. El salado, que abarca las carnes, los pescados (en particular la salsa de pescado o Nam Pla) y los mariscos, donde el camarón es el más recurrido y del cual se obtiene también una pasta (Kapi), utilizada en varias preparaciones. El dulce, donde predominan las frutas, cuya estrella, el coco (en forma de leche de coco), está presente en muchos de los platos más conocidos. El tamarindo aporta el amargo y el limón el ácido. Todos juegan un rol importante cuando se trata de equilibrar sabores, casi una obsesión de esta gastronomía. 

Lo que prevalece son los diferentes curris, pastas cuyo color es determinado por varios ingredientes principales: el amarillo, por la cúrcuma; el verde, por la lima Kaffir y la Horopa, una especie de albahaca; y el rojo, por su pasta de camarones, probablemente el más usado. En el sur, y debido a una alta proporción de musulmanes, el curry Massaman es muy frecuente. También podrás encontrar, especialmente para carnes, el curry Panang. Todos se presentan en forma de pasta, cuya base principal es la leche de coco. Y otros ingredientes —aromáticos por definición— se suman a cada uno de los curris en diferentes proporciones: raíz, hojas y semillas del cilantro, la hierbaluisa, la galanga y el jengibre (ambos parientes de la cúrcuma), el comino y el ajo.
Viajando por las zonas rurales, los arrozales son parte del paisaje y de la dieta de los tailandeses. Diversas variedades ocupan grandes extensiones inundadas, donde los búfalos de agua ayudan a su cultivo. El arroz más conocido por su refinado sabor y aroma es el arroz jazmín. Junto a los fideos (también hechos de arroz o a veces de trigo) acompañan a la mayoría de platos. Los cultivadores de arroz son conocidos por su afición a los insectos (grillos en especial) que, habitualmente fritos, se han difundido como aperitivo por toda Tailandia.
Los tailandeses son verdaderos cultores de la comida desde hace milenios. Su gusto y placer por comer lo podrás observar en cualquier lugar que visites. No te sorprendas cuando te saluden con Kin Khao Reu Yan, que no quiere decir Hola, ¿cómo estás?, sino ¿Has comido ya?
Si intentara describirte todos los platos que se ofrecen en es-te verdadero templo de los sabores que es Tailandia, necesitaría varias revistas como esta. Por eso, y para resumir, te propongo visitar cada una de las cuatro regiones en que se divide geográficamente este país y su principal plato.

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Empecemos por el Norte. La culinaria local de Chiang Mai, capital de esta región, es conocida como Lanna, cuya especialidad son los curris. Su plato más famoso es un fideo con curry llamado Khao Soi. Sobre un caldo de coco sazonado con curry rojo y amarillo, suculentas láminas de pollo se entremezclan con fideos suaves, sobre todo lo cual se esparcen crujientes fideos.
Nos vamos al Noreste. Es una región especialmente atractiva para el buen apetito, por su pollo a la parrilla (Kai Yang) cubierto de salsa dulce, acompañado por un arroz glutinoso y una ensalada de papaya verde en mortero, con huevo salado y cangrejo.
Y llegamos a la región Central, dentro de la cual se sitúa su capital Bangkok. Aquí lo que predomina es el curry verde que, empleado con soltura, genera una famosa delicia llamada Pad Thai, tal vez el plato más conocido en el mundo, aunque sin un origen lejano en el tiempo. Se trata de fideos de arroz salteados en un wok (especie de sartén profunda de hierro fundido, con fondo cóncavo, originaria de China) a los que se les añade huevos, camarones, pollo o tofu, algunos brotes de soya, maní tostado, cilantro, todo regado con la ya mencionada salsa de pescado y un chorrito de limón y, finalmente, espolvoreado con ají seco molido.
Ahora seguimos al Sur. Aunque menos conocida, te aseguro que la cocina de esta región te cautivará. Orientada principal-mente al mar, sus platos, además de picantes, incluyen mucho pescado y camarón. Uno de los platos más exquisitos es una sopa de pescado agridulce llamada Kaeng Som Pla, y si no te placen las sopas, entonces prueba el Kua Kling, una carne seca al curry que, frita, resulta deliciosa.
Si tu gusto por comer alcanza las alturas de la cocina tailandesa, has elegido el país ideal para probar cuanta comida exótica se te ocurra. Si además te gusta viajar, entonces los cómodos precios para hacerlo te alentarán aún más. Añádele a esta fórmula perfecta la seguridad, el buen trato y la cordialidad extrema de sus habitantes, por lo que tu próximo viaje será con certeza a la bella y acogedora Tailandia.