MEJORA TU SISTEMA DIGESTIVO EN 5 PASOS

Lograr un estilo de vida saludable requiere incorporar o modificar algunas conductas. Muchas personas no lo intentan y eso repercute en su bienestar diario.

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Los trastornos digestivos funcionales más comunes son la hinchazón, el estreñimiento y los gases. Todas estas molestias están relacionadas, y pueden agudizarse y generar otras sensa-ciones más dolorosas, como retorcijones.
En muchos casos, con simples cambios se logra una mejor salud digestiva. El aspecto emocional también juega un rol fundamental, ya que estos problemas impiden disfrutar el día a día. Por eso, es importante considerar las siguientes recomendaciones:

Un desayuno balanceado

Un desayuno con lácteos descremados —como los yogures con probióticos—, frutas frescas y panes integrales es de gran ayuda para comenzar el día. Además de aportar nutrientes esenciales y fibra, el desayuno asegura un mejor rendimiento. Sus beneficios se notarán si se desayuna todos los días. Hacerlo a diario es un gran logro, ya que una vez instalado el hábito no se lo podrá abandonar y el cuerpo lo exigirá.

Respetar los cuatro tiempos de las comidas

Luego de desayunar, la persona está en las mejores condiciones para realizar sus actividades sin sentir apetito. Comer fraccionado y cada 4 horas evita el consumo de cantidades abundantes. Es importante cuidar de no saltarse ninguna comida y, si no es posible, se recomienda evitar el ayuno prolongado con una fruta o un yogur.

Tomarse un tiempo para comer

Es probable que luego de comer rápidamente aparezca una sensación de pesadez, sobre todo si la persona tenía mucho apetito o se encuentra estresada. La masticación lenta y la serenidad a la hora de comer evitará ese sentido de pesadez que enlentece y molesta, logrando esa sensación de bienestar diario. Además de beneficiar a tu salud, tomarte tu tiempo para saborear la comida y masticarla adecuadamente te permitirá disfrutar de los sabores y texturas.

No ir a la cama inmediatamente después de comer

Es posible que cueste conciliar el sueño si se cena e inmediatamente se va a la cama. Por eso, hay que ayudar al aparato digestivo dándole tiempo para hacer su trabajo. Si se espera un buen rato para acostarse, seguramente se descanse mejor. Una comida temprana es una excelente forma de asegurar un buen descanso.

Evitar los grandes ayunos

Muchas veces no sabemos por qué nos duele la cabeza, lo que disminuye la concentración, el rendimiento y la capacidad de disfrute. No desayunar, pasar muchas horas sin comer o no beber suficiente agua pueden ser las causas de ese dolor. No pasar más de 4 horas sin comer y beber agua evitará estas fatigas, además de predisponer a la persona para llevar mejor el día a día.