IBARRA

Y sus tesoros

Un destino fascinante en la cordillera de los andes que se distingue por sus maravillosos paisajes, sus reconocidas flores, sus escondidas cascadas y su deliciosa gastronomía.

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Ibarra es una ciudad turística, situada al norte de la Sierra ecuatoriana. Fue fundada el 28 de septiembre de 1606, por el capitán Cristóbal de Troya. Este bello rincón es conocido como la Ciudad Blanca, por las fachadas con las que se reconstruyó la urbe en 1872, después del devastador terremoto de 1868. También es llamada la “ciudad a la que siempre se vuelve”, por su pintoresca campiña, su clima veraniego y la cercanía con los más importantes centros turísticos y comerciales del cantón.
Según datos estadísticos, Ibarra es la décima cuarta ciudad más poblada del país y se ubica entre las que ostentan mayor calidad de vida, mayor diversidad humana, es de las más seguras y tranquilas del país. En honor a sus 413 años fundación, las festividades iniciarán el 7 de septiembre, con la presentación oficial del programa de fiestas y la exhibición del afiche promocional.

  • 20 de septiembre. Pregón de fiestas, por pedido de los ibarreños de corazón, la tradición vuelve a los cinco años al centro de la ciudad. La Comisión de Fiestas y la Dirección de Cultura y Educación del GAD-Ibarra presentan un nuevo esquema para el pregón, con carros alegóricos y alegorías a pedal, elaborados por artistas ibarreños elegidos con cuidado.
  • 28 de septiembre. “Desfile de la Ibarreñidad” y sesión del aniversario de Fundación de la Villa de San Miguel de Ibarra.
  • 5 de octubre. Cacería del Zorro, otra de las actividades que retoma la ciudad luego de paralizarse por un año. La actual administración expone una nueva agenda de fiestas, diseñada con base en las que manejan otras grandes ciudades del país.

Helados de Paila
Son un ícono dentro Ibarra, por su sabor único y delicado, y porque están hechos con productos frescos de la región. La forma de elaboración de estos helados es bastante particular y se remonta hace más de un siglo. Consiste en colocar la fruta fresca en una paila de bronce, a la que se le da vueltas sobre una batea llena de hielo, sal y paja, hasta que —por efectos físicos— el jugo se transforma en un refrescante helado. A inicios de siglo, el hielo para su elaboración era traído del nevado Imbabura. Hay muchos sitios para consumirlos, pero los más tradicionales se encuentran en el centro de la ciudad: Heladería Rosalía Suárez (calles Oviedo y Olmedo o Bolívar y Oviedo) y Heladería La Esquina (calles Flores y Olmedo).

Nogadas y arrope de mora
Estas golosinas tradicionales de Ibarra requieren de mucha paciencia para su elaboración. También se emplea una paila llena de azúcar blanca, morena o panela, que hierve has-ta el conocido punto de caramelo. El arrope no es una mermelada, tampoco una jalea. Originalmente se hacía solo de mora, sin embargo, ahora se utilizan varias frutas. El mejor sitio para encontrar estas delicias es el Parque de La Merced (calles Olmedo y Flores), donde se pueden adquirir durante todo el año.

Fritadas de cajón
El gusto por la carne de cerdo es resultado del mestizaje que forjó a Ecuador, desde la llegada de los españoles. Su consumo cambió la dieta de los habitantes de esta región. Desde aquella época, se prepara en diversas formas, pero en Ibarra tiene un gusto especial que se mantiene desde 1965, con las exquisitas fritadas de cajón. Este plato tradicional se acompaña con tortillas, mote, tostado y un toque perfecto: el tradicional ají de piedra, una verdadera delicia, que puede encontrar en el paso peatonal Martín Fernando Zumeta, incluso, será atendido por la propia Doña Diocelina Terán.

Yahuarcocha
La laguna de Yahuarcocha es de origen glaciar y está situada en la parroquia El Priorato, al norte de Ibarra. Debe su nombre a una sangrienta batalla que culminó con el triunfo del inca Huayna Cápac sobre el pueblo caranqui, en 1487. Una vez declarada la victoria, el Inca ordenó la muerte de más de 30 000 hombres. Sus cadáveres, arrojados a la laguna, tiñeron de rojo sus aguas, de ahí yahuar, que significa ‘sangre’ en quichua, y cocha, ‘lago’: ‘Lago de Sangre’.

Centro Histórico
Ibarra es uno de los pocos lugares en Ecuador que cuenta con un Centro Histórico bien conservado. Pese a que el 16 de agosto de 1868 un terremoto devastó por completo la ciudad, el tesón y la energía de los ibarreños pudo más y, después de cuatro años, en 1872, la urbe se levantó de las cenizas y se reconstruyó. Por haber sido edificada a finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, las formas existentes tienen estilos eclécticos, neoclásicos e historicistas. Sus principales atractivos son la Basílica La Merced, La Catedral y el Ex Cuartel Militar, que marcan el simbolismo y el renacimiento de la Ciudad Blanca. 

Monumento Arcángel San Miguel
San Miguel Arcángel es el patrono y el guardián de Ibarra. La devoción por este santo es tan grande que los ibarreños construyeron una imagen gigante de él. Está localizada en la lo-ma Alto de Reyes, tiene 13 metros de alto y su base, 9 metros. De allí, se puede observar toda la urbe, el cerro Imbabura y la laguna Yahuarcocha. Su ubicación, sin duda, es un pedido para que el santo proteja a sus fieles.

Bosque de Guayabillas
Este bosque es el pulmón de Ibarra. Tiene una extensión de 54,1 hectáreas, por lo que es uno de los parques urbanos más extensos del país. Dispone de senderos, infraestructura y paraderos, para disfrutar de una vista panorámica y de los arbustos de guayabillas, una planta que produce frutos exóticos propios de la zona. Todo esto lo hace un gran atractivo turístico, que merece la pena ser visitado.