DE LAS RAÍCES Y EL FUTURO

POR: ESTEBAN MICHELANA

POR: ESTEBAN MICHELANA

Ante el fantástico juego de la Holanda subcampeona Mundial de Alemania 74, a la crítica se le acabó el léxico para caracterizar y alabar esta inédita máquina de hacer fútbol. El Dt Rinus Michels logró lo jamás visto. Y partió la historia en dos.

Analistas, DT y más fascinados coincidieron en que, para nombrar esa práctica de avasalladora realización colectiva, apelarían al “fútbol total”; que de-signa formidables alineaciones súper conectadas y que celebra un fútbol bello y arrollador.
Fue, en resumen, el deslumbrante y seductor hallazgo de algo nunca antes creado sobre un campo de juego: un acto de efímera perfección, que acontecía en memorables instantes y secuencias del fútbol de los holandeses.
Se dijo que fue el verdadero renacimiento del fútbol, que eso era otra cosa, otro deporte. Es decir, hacer historia, dejar una huella y un legado. Johan Cruyff lo hizo, “totalmente”. Es que fue el mismo de la legendaria camiseta 14, quien hacia 2010, en el complejo de “El futuro”, inició la reconstrucción de su Ajax a partir de la memoria. “Concentrarse en el individuo. Formando individuos excepcionales, formaremos un gran equipo”, fue su credo.
Durante la Champions League fue el Ajax el que, al mando de Erik ten Hag y la genialidad de los De Li-gt, De Jong, Tadic y compañía revivieron discusiones sobre aquel insuperable despliegue dinámico en el campo. Y miramos, extasiados, a esa banda de felices pelados atrevidos pasar por encima a históricos como el Real Madrid y la Juventus.

Ellos pusieron en presente el valor de volver a las raíces, de creer y recuperar la identidad; de la paciencia para sostener procesos forjados con dirigentes visionarios y valientes unidos a jovencitos geniales, que supieron honrar su pertenencia y ejercer todo su talento al servicio del gran interés colectivo.
Liverpool, el gigante que reivindica su historia; el Tottenham, que no gastó un peso en refuerzos y encargó la gloria a los criados bajo su divisa: los euro-peos dan lecciones de cómo enaltecer al fútbol. Pero por estos barrios las noticias son de antivalores: los Rescalvo aceptan una oferta de Emelec y se cargan la confianza de quienes, en Independiente, les dieron trabajo y un estupendo entorno para crecer.
“Por la plata baila el mono”, bailó Wilfrido Vargas. El liguista Jefferson Intriago firma dos contratos y, más sabroso que dos pescados, dice que, igual, se va al Tigres mexicano. El joven manabita puede sufrir graves consecuencias legales. Pero lo hizo: al final, es-te es el país del dale no más, del qué chuchas.
Lo grave es que aún no reparamos en que ha si-do así, a punta de arranche, sapada y mala maña, que construimos el fulbito nuestro de cada día. Y también la devastada aldea que ahora sufrimos, igual, cada día. ¡Se juega como se vive!