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POR:RENATO ORTEGA LUÈRE

POR:RENATO ORTEGA LUÈRE

CARNAVAL DE RÍO

Una invitación al baile

Es considerado el más grande espectáculo del mundo. Reúne literalmente a millones de personas, en Río de Janeiro, en Brasil y en todo el mundo.

¡Es el Carnaval de Río!
Así que, si tu interés es verlo en vivo, prepárate para una experiencia única, puesto que ocurre durante una semana, una vez al año, en la exuberante ciudad de Río de Janeiro. Allí, donde desfilan las escolas (escuelas) de samba, estarás tú, en alguna de las dos tribunas que bordean el famosísimo Sambódromo, una instalación especialmente diseñada para que puedas disfrutar este 2020, a lo largo de 700 metros, el paso de 13 grupos muy organizados, que representan el mismo número de barrios de la ciudad y que harán que tus ojos se encandilen con tanta creatividad, gracia, estéticas y temáticas diferentes, y una alegría que es intensamente contagiosa.

¡Te pondrás a bailar sin que te lo pidan!
Los carruajes rodarán por la avenida Marqués de Sapucaí, que hasta 1984 no era más que eso: una avenida. Un famoso arquitecto brasilero, Óscar Niemeyer —el mismo que concibió la capital de Brasil, Brasilia—, fue el encargado de diseñar el Sambódromo, que ahora podrás ver en tu próximo viaje al Carnaval más espectacular del planeta.

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Pero no solo son carruajes de las más variadas formas y colores, sino principalmente personas, un equipo humano: bailarines, cantantes y músicos, quienes están prolijamente vestidos, maquillados, peinados y con relucientes tocados y trajes especialmente diseñados. Cada escuela bailará durante 85 minutos, para que, en conjunto, se libere esa energía desbordante y colectiva que también te cautivará.
Cientos de personas habrán preparado, durante un año, todo lo necesario para vencer en esta competencia entre las diferentes es-colas, estructuradas en lo que llaman los blocos. Para cada una, un grupo de coreógrafos establecerá los movimientos de los bailarines, otro grupo de diseñadores se encargará de imaginar y construir los carruajes, y uno más creará el vestuario para cada participante. Todos bailarán al ritmo de la samba, un ritmo musical con diversos matices, pero con un fin único: ¡hacerte gozar!
Antes de llegar, querrás saber de dónde proviene esta fiesta… Es tan antigua como el ser humano. Desde los tiempos más remotos, los grupos de personas establecieron regulaciones sociales. Pues bien, esas restricciones debían relajarse al menos una vez al año. Y en eso consiste el Carnaval: ¡(casi) todo está permitido en ese corto período!
En nuestro caso, el cristianismo fijó las fechas. La Cuaresma mar-ca los 40 días previos a la Semana Santa, que se inicia con el llamado Miércoles de Ceniza, período en que se deben acabar los placeres de la carne. Fíjate que la palabra carnaval proviene del latín carnem levare, que quiere decir ‘adiós a la carne’. Por ello, la fiesta del Carnaval debe darse al menos cinco días antes de la prohibición.

Ahora que tenemos fechas, podemos aprovechar para desatar todas nuestras inhibiciones y lanzarnos a gozar de la libertad que el Carnaval conlleva.
Aunque estos son los dos días principales, desde el viernes anterior, los ensayos de las distintas agrupaciones concitan la atención de miles y, a veces, la entrada es libre para esos ensayos. En todo caso, siempre será una fiesta nocturna y hasta el amanecer. Tendrás que dormir de día y farrear en la noche. No olvides de anticiparte mucho en comprar las entradas y, sobre todo, en reservar tu alojamiento, puesto que la demanda, en ambos casos, es altísima.
Y si lo tuyo no es lo del Sambódromo, entonces te queda toda la ciudad de Río, sus calles y plazas; donde quiera que vayas, encontrarás la espontaneidad de sus habitantes celebrando, cada uno a su medida, la gigantesca fiesta en que se convierte toda una ciudad.
No solo Río celebra el Carnaval. En el resto de Brasil, en casi todas las regiones, estalla la fiesta, con diversos ritmos y estilos. Famosos son los carnavales de Recife y Olinda, al ritmo del freve, al noreste, en el Estado de Pernambuco; el de Salvador de Bahía, primera capital colonial de Brasil y donde se celebró el primer Carnaval del país, al ritmo del axé; también hay Sambódromo en São Paulo, en el que, como en el de Río, se baila al ritmo de la samba.
En todos, la fusión de culturas es evidente: prevalece el origen africano, la memoria de sus desfiles en las aldeas más apartadas de África, adornados con plumas y máscaras, y sus cuerpos profusa-mente pintados: todo fue traído por los esclavos durante la colonia. Se canta en portugués, el idioma oficial de Brasil, resultado de su co-lonización desde hace más de 500 años. Y, con los portugueses, llegó una serie de elementos que provienen del resto de Europa, en parti-cular, del más famoso y concurrido Carnaval de Venecia, en Italia.
Así que, desde ahora, prepara tu viaje a la fiesta más grande y más vibrante de todo el planeta. Mientras bailas, sentirás aquello que solo quien ha estado ahí puede comunicar: la vibración más alta de los seres humanos, liberados a sus más alegres y excitantes instintos; todo bajo un ritmo musical al que nadie se resiste y por eso bailas y bailas, bajo el mismo cielo y la misma Luna protectores. 

DATOS DE INTERÉS
Existen diversas empresas que comercializan las entradas al Sambódromo. La capacidad total es de 72 000 espectadores. También existen seis diferentes precios, que determinarán tu ubicación en uno de los dos lados que bordean la Passarella Professor Darcy Ribeiro.
Los boletos más económicos son las graderías populares, que no tienen asiento designado. Luego, se ofrecen las butacas numeradas y las llamadas frisas frontales. Por último, las suites de lujo tienen el boleto más costoso. Finalmente, están las suites o camarotes lounge (estas dos últimas, con barra libre, buffet, aire acondicionado y transporte desde el hotel), para grupos o individuales. Desde todas las ubicaciones, hay acceso a restaurantes, desde comida rápida hasta gastronomía local de calidad y comida internacional. Hay tiendas de souvenirs y muchos servicios más.

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