POR: ESTEBAN MICHELENA

POR: ESTEBAN MICHELENA

AGUAS PODEROSAS

DESDE TIEMPOS REMOTOS, EL AGUA HA SIDO UN ELEMENTO CLAVE DE SANACIÓN, DE PURIFICACIÓN, DE ENERGÍA…ECUADOR, Y SU SORPRENDENTE GEOGRAFIA, GUARDA RINCONES MÁGICOS EN LOS QUE EL AGUA ES LA PROTAGONISTA.

Árboles centenarios, bosques nublados, aves, plantas y animales únicos en su especie, parajes de ensueño. Mientras la vida sucede entre estos lugares sorprendentes, el agua corre acarreando su poder y gracia. Brota burbujeante desde el suelo o, por chorros, se abre paso entre las altas piedras de un peñasco; recorre rápido la tierra, mientras florece todo a su paso. Desde tiempos remotos, el agua ha sido fuente de vida y sanación, y su presencia benéfica es parte de todas las culturas y de nuestra sorprendente geografía. Para el mundo andino, en general, el suceso de la vida parte del agua y de la tierra, presentes en todas las celebraciones tradicionales de los pueblos y las nacionalidades indígenas de Ecuador. Detrás de este misticismo crece el turismo de sanación, que pretende ir en busca del manantial que aliente una cura a enfermedades y, para muchos, la longevidad y la energía.
Energía y purificación
¿Quieres una limpia para recibir todo el coraje, la resistencia y la fortaleza? Te invitamos a visitar la sagrada cascada de Peguche, ubicada a cinco minutos de la ciudad de Otavalo y en medio del Bosque Protector que lleva el mismo nombre.

La energía de los árboles penetra por nuestras narices, purificando nuestros pulmones. El sonido del agua contra las rocas se fortalece con cada paso. El pequeño recorrido nos lleva hasta los pies de la cascada: las gotas, como chispas juguetonas, mojan los rostros de los visitantes fascinados. Es imposible no maravillarse con la formidable caída de agua. Mientras algunos prefieren contemplar cómo discurre la vida por la vertiente de 18 metros de alto; otros, un poco más valientes y llenos de fe, se despojan de la mayoría de sus ropas para entrar al agua helada, que viene desde las faldas del volcán Imbabura. El gélido líquido que cae sobre la piel induce una modificación en los vasos sanguíneos cutáneos, lo que mejora la circulación. Además, la fuerza con la que rompe sobre los cuerpos comprime y descomprime los músculos, los masajea, dejando un inédito efecto energético. Aunque en cualquier época del año es posible bañarse en la cascada, el 20 de junio a la medianoche, cientos de personas acuden hasta allí para ser parte del ritual de purificación y recibir con buenas vibras la fiesta del Inti Raymi.

Sensaciones por todo lado Las poderosas aguas frías no son las únicas que prometen sanación. De entre las rocas del suelo volcánico, podemos encontrar burbujeantes ojos de agua hirviendo, salidos desde el centro de la Tierra, cerca del magma que descansa en el corazón de la montaña: un regalo de la naturaleza a la humanidad. Las termas de Papallacta son un edén en medio del páramo. Se encuentran a unos 60 kilómetros de la ciudad de Quito y cuentan con una de las reservas de aguas termales más grandes del país. En la antigüedad, este valle fue usado por los incas como centro de sanación y parada obligatoria para los guerreros agotados o heridos. En la actualidad, en medio del paisaje andino, se levantan hostales y cabañas que convierten al lugar en un complejo turístico de primera. Su atractivo principal son sus piscinas de aguas medicinales, de origen volcánico, que llegan a temperaturas entre los 35 °C y 64 °C. Estas aguas sulfatadas, sódicas, cloruradas y magnéticas, prometen mejorar la movilidad intestinal y mitigar las alergias; son desinflama

torias, diuréticas, antirreumáticas y sedantes naturales. El clima fuera de las piscinas puede llegar a los 5 °C, por lo que es indispensable, ropa abrigada. El complejo cuenta con senderos naturales, desde donde podrás apreciar la basta vegetación endémica, como son los árboles de Polylepis, las orquídeas y los helechos y, si estás con suerte, tal vez puedas ver un cóndor volando en las alturas.
Yaku, espíritu de la selva
La Amazonía ecuatoriana también guarda el secreto de un santo grial. A orillas del río Jatunyacu (Tena), dentro del Parque Nacional Llanganates, se esconden unas mágicas piscinas naturales llamadas Laguna Azul. Hasta este lugar llegan cientos de turistas cada año, para disfrutar de los toboganes que se forman por la corriente del río, que pasa entre las milenarias y gigantescas rocas, producto de una erupción del volcán Cotopaxi. Este evento fortuito, que sucedió hace muchos años, las convirtió en aguas únicas, pues su caudal está cargado de minerales que mejoran

los problemas renales y digestivos, mientras la corriente contra el cuerpo alivia el estrés, relaja los músculos y ayuda a eliminar toxinas. Este sitio fue descubierto en 1986 y está lleno de historias donde los pobladores resaltan la magia y la divinidad de esta fuente. Hoy en día, en Laguna Azul aún se llevan a cabo rituales de sanación, donde los chamanes de la comunidad hacen uso de estas aguas para las curaciones físicas y espirituales. Al final de una aventura entre fuentes y cascadas, puedes hacer tuya la frase de Antoine de Saint-Exupery: “El agua no es importante para la vida. ¡Es la vida!.

POWERFULL
WATRES

THE PAPALLACTA HOT SPRINGS ARE AN EDEN IN THE MIDST OF THE ANDEAN HIGHLANDS. THE ECUADORIAN AMAZON ALSO GUARDS A SECRET HOLY GRAIL CALLED LAGUNA AZUL.

Since ancient times, water has been a key element of healing, of purification, of energy … Ecuador, and its remarkable geography, is home to magical places where water plays the main role. For the Andean world, in general, life emerges out of water and earth, elements that are present in all traditional celebrations of indigenous peoples and nationalities of Ecuador. This mysticism is behind the growth of healing tourism, in which people go in search of a spring that offers a cure for disease, and for many, longevity and energy.
Energy and powerful waters
Do you want a cleansing to receive an infusion of courage, resistance and strength? We invite you to visit the sacred waterfall of Peguche, located five minutes away from the town of Otavalo, and in the midst of the Protective Forest of the same name. It is impossible not to marvel at the formidable falling water. While some prefer to contemplate how life pours out over the 18-meter high cascade, others – a little braver and full of faith – take off their clothes and plunge into the frigid water, that has traveled from the slopes of the Imbabura volcano.

Sensations from all sides
These powerful cold waters are not the only ones that promise healing. Among the rocky volcanic soil, we can find bubbling springs of hot water, arising from the center of the Earth, next to the magma that rests beneath the heart of the mountain: a gift from nature to humanity. The Papallacta hot springs are an Eden in the midst of the Andean highlands. Located only 60 kilometers outside of the city of Quito, they boast one of the largest reserves of thermal waters in the country. 


Yaku, the spirit of the jungle
The Ecuadorian Amazon also guards a secret holy grail. On the banks of the Jatunyacu River (Tena), within the Llanganates National Park, there are some hidden magic natural pools called Laguna Azul. Hundreds of tourists make the pilgrimage here each year to enjoy the waterslides formed by the river current, which flows among gigantic, millennia-old rocks, which were brought here by an eruption of the Cotopaxi Volcano.