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POR:RENATO ORTE GALUÈ

POR:RENATO ORTE GALUÈ

AÑO NUEVO POR EL MUNDO

Saltar de un año al otro, sentir por un momento esa rara ingravidez del tiempo, hasta que aparece el primer abrazo y se expresan los mejores deseos, las copas de champaña chocan entre sí, mientras retumban los fuegos artificiales mientras vuelan por los aires, iluminando la noche nueva, la esperanza de que este año la hago, o me caso o me embarco.
La celebración del año nuevo el primero de enero es propia del calendario gregoriano, hoy vigente en casi todo el planeta. Pero es bastante más antigua: asociada a la primera luna nueva luego del equinoccio de verano, en Babilonia se festejaba la llegada de la primavera como el inicio de la vida de cada año.
Hoy se celebra de tantas maneras como existen culturas en el planeta. La puedes disfrutar en cualquier parte del mundo y tendrá algunos elementos en común: fuegos artificiales o algún uso de pólvora, algo que quemar, que suponga la extinción del año anterior y el renacimiento de uno nuevo.

Y si de campanadas se trata, en Madrid se comen doce uvas, una por cada campanada de la Puerta del Sol; en Londres, la gran torre del reloj, el Big Ben resuena por toda la ciudad, mientras estallan cascadas de luz en sus cielos. A la misma hora, en Dinamarca saltan con cada cam-panada del reloj del Ayuntamiento de Copenhague y así también lo hacen los niños en Filipinas para crecer aún más en el año que comienza.
Las comidas son también muy variadas y todas responden a encarar el futuro bien alimentado: los pavos, los lechones, el cordero, todos en fila al horno nos deleitan a la salida, con sus aromas y sabores. Pero no es igual en Japón, donde unos larguísimos fideos llamados toshi-koshi-soba se sirven a la mesa, alimento que simboliza la extensión de la fortuna deseada. En Filipinas sólo se comen frutas redondas, para pedir prosperidad, por la forma de las monedas. En Estonia exageran un poco: comen hasta 12 veces antes y después de la medianoche a fin de asegurarse una buena preparación para el año que empieza.
Dondequiera que estés, harás lo que ves, dice el dicho. Así que celebra con alegría allí donde te encuentre este próximo año nuevo.
¡Lo que importa es vivirlo como se merece todo lo nuevo, lo que comienza, la esperanza de esa única y feliz noche!  

EN TODOS LOS CONTINENTES SE DAN LAS MÁS CURIOSAS MANERAS DE ENTENDER ESTE CAMBIO DE AÑO:

– En Italia lanzan a la calle objetos viejos por las ventanas y usan ropa interior roja para atraer el amor.
– La playa de Copacabana se llena de hogueras, la gente se va a nadar sobre siete olas y lanza flores al mar.
– En Quebec celebran pescando en agujeros en el hielo.
– En la plaza Times Square de Nueva York, una inmensa bola de cristal suspendida en el aire desciende lentamente y toca tierra a las 12 de la noche.
– En México, en la víspera, se barren las casas de dentro para fuera y visten ropa interior amarilla para atraer fortuna o roja para el amor, según sea el caso.
– En Japón en cambio, se limpian las casas desde el techo al suelo y a la medianoche suenan 108 campanadas en cada templo budista para evitar los 108 posibles pecados.
– En Irlanda dejan las puertas abiertas de toda la casa para que la recorran los antepasados y además tiran trozos de pan a las paredes para alejar la mala suerte y atraer la risa.

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